ERES, LO QUE COMES…

No cabe duda de que los acontecimientos que se vivieron en el pasado mes de octubre en Sinaloa, dejan mucho que pensar… Mi parte demonio casi no puede esperar para leer lo que tan amablemente los “peje-zombis” que visitan nuestro sitio, contestarán ahora. Por acá los veo…

Después de la invitación, entremos en el tema. El crimen organizado, y vaya que está mucho mejor organizado que nuestros elementos de defensa, ya sea militares o policías, puso en relieve y de manera vergonzosa, la falta de capacidad que hay en este gobierno. Antes de que contesten que en gobiernos anteriores hubo errores (siempre sin citar datos, fechas o cifras concretas), no tengo memoria de ningún evento conocido y de tal magnitud, en donde tras la captura de un criminal, este haya sido dejado en libertad. Claro, estoy refiriéndome a Ovidio Guzmán, alias el “Chapito”, quien además después de ser liberado se burló del gobierno y dejó entrever, posicionando en varios medios, el supuesto apoyo financiero a la campaña de nuestra despeinada cabecita blanca. ¿Verdad o mentira? Desgraciadamente, en este país, todo mundo es culpable hasta que demuestre lo contrario, y por más frases dispersas y mal articuladas, no se ha demostrado que no sea verdad. Pero, aunque este detallito que, si bien es de terror, lo es más sentir que estamos a merced de todo tipo de criminales bajo el mando de un gobierno incapaz de defendernos. Imperdonable que el señor presidente, antes de abordar su avión a Oaxaca y ya conociendo los hechos de Culiacán, dejara para después las declaraciones ¿neta? Sí, ya cuando el Secretario de la Defensa informe, pues ya veremos… Son impresionantes las cosas que pasamos y que él mismo, con tantísimas ganas de ser presidente, o sea, autoridad suprema de la nación, permite pasen, pero mientras cuente chistes y frases populares, todos podemos dormir tranquilos ¿o no, sinaloenses?

El crimen organizado, está en todo el mundo, no es exclusivo de México, ni siquiera de los narcotraficantes, hay una diversidad creativa de hacer el mal, pero cuando las instituciones son vapuleadas y burladas por ellos, es momento de poner manos a la obra ¿o no? Y desgraciadamente aún no se escucha ninguna medida efectiva para contrarrestarlos. Pero aquí sentaditos esperamos a que, en alguna mañanera, con su espíritu mesiánico, haga maravillas… pero: ya, porfa.

Fuera de la crítica del demonio, que cada vez resulta más sencilla; mi parte ángel, observa nuestras vidas, medios y nuestro caminar… “Eres, lo que comes” y utilizaré la frase para hacernos reflexionar a todos sobre nuestra responsabilidad con este tipo de hechos… Supongo que todos han percibido como yo, la cantidad de series, telenovelas y programas relacionadas con el narcotráfico, qué barbaridad, hasta te cae bien la Kate de mujer empoderada, trabajando con el narcotraficantes; o aquella, en la que el pobre matón, salvaje, padre de familia, tiene el grave problema del Alzheimer; dicen que la de “los narcos” está muy buena, y vamos, para qué les menciono más… Confieso, que sólo he terminado de ver una, pero a partir de que me di cuenta de lo que hacía, dejé este tipo de temas…

Los medios, nosotros, damos eso de comer, y todo mundo se lo come ¡Qué caray! Estamos normalizando y humanizando a monstruos que lastiman a la sociedad, destruyen hogares, niños, matan familias… ¿Y nosotros? Vemos series para sentirnos bien informados de cómo viven y hacen, aunque sea novelado, porque no he visto ninguna escrita por el Chapo, o el Divino, o tantos de esos nombres ya tan populares. Este género de seres horrendos, que son resultado de lo enferma que está la sociedad y el mundo en general no debiera ser parte de nuestro consumo… Ahora en cine el “Joker” para entender e impresionarse, de cómo se genera una mente torcida, parece que va para el Oscar, dicen…

Recuerda, “ERES, LO QUE COMES”, mientras sigamos comiendo, realizando, aprobando y difundiendo, en vez de recriminar, desalentar y desaprobar, este tipo de productos, somos responsables también. Ya todo nos parece de serie o de fantasía con estas noticias, mientras no sea en tu casa donde lloren. Espero que no.

Siento mucho el daño a las familias en Sinaloa; siento mucho el miedo generado a quienes aún tenemos capacidad de empatía; pero, sobre todo, siento más el daño y el horror que vivieron los niños que estuvieron en estas calles; siento mucho que hayan escapado 51 presos y nuevamente estén en la calle haciendo daño. Siento mucho, que el Chapito se considere un héroe y tenga la posibilidad de burlarse de nuestro presidente y peor aún, del país al que pertenezco.

Desde mi trinchera, lo que puedo hacer es tratar de crear conciencia, ojalá esto evite por lo menos un segundo de crueldad entre los seres humanos, qué por género, somos hermanos.

De Ángeles y Demonios

por Martha Olaiz

Martha G. Olaiz Fernández, inicia su carrera literaria a los...