LAS DESGRACIAS DE UN ADOLESCENTE ENAMORADO

Cronicas

Uno como hijo está constantemente escuchando cosas como “ser una madre es muy difícil” o “los hijos son muy complicados”, pero nunca comentan sobre lo difícil que es la adolescencia en estos tiempos, o en todos los tiempos, yo qué sé, porque de hecho lo es y más cuando se está enamorado, y es justo de lo que voy a hablar hoy. Por cierto, quiero dedicar esta edición a los adolescentes que me leen y que, al parecer, son muchos ya que me comentan sobre como escribo. Así que, gracias por leer a este humilde chico que quiere compartir sus muy estúpidas anécdotas con quien encuentre en ello algo interesante o divertido.

Pero retomando el tema. Todos hemos escuchado de nuestros padres un “cuando yo era pequeño iba al colegio caminando” o “en mi época salíamos a jugar todo el día hasta el anochecer” Pues ahora, las cosas han cambiado y los chicos no tenemos esas oportunidades, no en México. La inseguridad nos ha quitado la libertad de la que nos cuentan. Me gustaría andar por ahí con mis amigos sin miedo o sin que me lo prohíban porque es peligroso, pero ese es un tema para otra ocasión.

Ahora en nuestra época, nosotros los adolescentes, dependemos completamente de nuestros padres para que nos lleven a cualquier lado y si no les gusta el lugar, como hace mi madre, pues simplemente no nos llevan.

¿Todos conocen Sonata no? Bueno, pues para los que no, les cuento: es una zona comercial dentro de un fraccionamiento exclusivo en la ciudad de Puebla, tiene muchos restaurantes, antros, cine, boutiques y que, aparentemente, se ha vuelto punto de reunión de adolescentes poblanos. Pues que les digo. Soy el único que no ha ido ni una sola vez ¿Por qué? Fácil. Porque mi progenitora ha escuchado cosas terribles del lugar y de lo que pasa ahí y la neta, aunque debo aceptar que todo es verdad, es frustrante que yo no pueda ni acercarme. ¡Diooooossss! ¿saben lo doloroso que es que me digan cada fin de semana “oye en sonata el viernes” y yo tenga que contestarles con un perdón ya tengo planes o cualquier otra excusa? O sea mi mamá no me deja ir. Aparentemente los chavos se dedican a fumar, tomar y organizar peleas. Además de que se ha vuelto un lugar interesante para la delincuencia. Pero yo solo me quiero ir a divertir. No me quiero meter en un mundo de fumadores o lo demás que pase allí. ¡Solo pasarla bien por dios!

Sé que si quiero reunirme con mis amigos de una manera segura, debe ser en otro lugar pero resulta que ahora mi mamá ya no me deja salir con ellos por un castigo. Quienes me conocen sabrán que al menos el 95% de mi vida he pasado  castigado, el 5% restante era bebé y no me acuerdo, pero calculo que el demonio de madre que tengo, no hubiera sido capaz. El caso es que esta vez pasé al banquillo de los acusados porque le mentí sobre mis excelentes calificaciones, yo creo que no están tan mal, soy un ejemplo en mi colegio. Una que otra reprobada  no se compara con las siete que llegan a tener otros. Es una injusticia. A ellos no los castigan así. Mi casa se ha vuelto un espacio de tormento y tortura. Ok exageré, pero no crean que mucho.

Pero lo verdaderamente terrible es que ¡¡¡¡estoy enamorado!!!!! Y ahora no puedo salir con esa chica que resulta ser particularmente especial para mí, una niña a la que quiero mucho y con la que quiero pasar más tiempo. Y supongo que estoy enamorado porque no puedo dejar de pensar que me encanta. Ashhhhhhh ¡qué fastidio!

Ahora, paso parte de mi tiempo ideando qué puedo hacer para redimirme con mi mamá. Es más, ya ni siquiera me importan los demás castigos que tengo (se me acumulan), siempre y cuando pueda salir con ella y verla.

También creo que, por lo que estoy viviendo y lo que les pasa a muchos de mis amigos, que las madres nunca aprecian a las personas que sus hijos eligen porque bueno, no sé, creen que nadie nos merece. En resumen, pura complicación. ¡Quiero que sea mi novia! (léase como grito desesperado).

Pero ya no los quiero abrumar con más de mi romance adolescente, al menos no por ahora. Así que concluyo con tres puntos: UNO sí creo que no es necesario ir a lugares que nos pongan en peligro solo porque es moda; DOS madre por favor descastígame; y TRES Sam te quiero mucho, pero quien te manda te guste un adolescente permanentemente castigado…..buaaaaaaaa

 

Crónicas de un adolescente

por Raoul Le Chevallier Jiménez

Tengo 14 años, soy estudiante más por obligación que por...