“TENGO OTROS DATOS”

El título de este artículo es la frase de moda “TENGO OTROS DATOS” ¿a quién se la debemos? Claro, lo sabemos todos, a nuestro actual presidente.

Cada sexenio tiene la o las suyas, ¿recuerdan el “como en 1 minuto, no menos, en 5” de Peña Nieto; “los mexicanos hacen trabajos que ni siquiera los negros quieren hacer” de Vicente Fox; el “haiga sido como haiga sido” de Felipe Calderón; el “ni los veo, ni los oigo” de Carlos Salinas de Gortari; el “defenderé el peso como un perro” de José López Portillo; o aquella otra maravillosa de “ni nos beneficia, ni nos perjudica, sino todo lo contrario” de Luis Echeverría?.

¿Qué les parece? Tenemos exabruptos de lo más excéntricos de los presidentes de nuestro México. Si bien cada frase tiene su contexto, como siempre sucede, han sido bien poco afortunadas. Pero regresando a la célebre del actual y tratando de analizarlo un poco, pienso que, tal vez, es posible que en verdad tenga otros datos. Por favor, no me “malmiren” aún y déjenme explicarme, puede que se diviertan y más aún, de pronto les dé un punto de vista diferente de esos que sólo los demonios obtenemos tras dedicar parte de nuestro tiempo de ocio a pensarlas.

Primero les contaré de dónde sale la idea. Resulta que, platicando con mi maestra consentida de yoga tras una clase intensa de apertura corporal (puede que tenga que ver), sobre el terrible problema que tenemos con el sargazo (aquí un breviario cultural: resulta que mi hermano mayor es investigador de la UNAM y, por tanto se de buena fuente que este se origina a partir de la basura de África cuyas corrientes marinas fueron formando una “isla” -por su dimensión- de basura que origina el sargazo -sin datos tan técnicos porque no estoy capacitada- con la mala suerte que, justo el camino de la corriente, llega a nuestra bella costa de Quintana Roo. Un tip, cuidado porque al secarse -las vesículas con las que flota- fuera del mar, se convierte en ácido sulfúrico que es dañino para la piel). En fin, mi maestra me comentaba que uno de los problemas es que de dos veces que se han enterado que va nuestro Presidente, limpian las playas. Por tanto, el señor llega, posiblemente ve lo que se acumuló en el día y de ahí surja el “no es tan grave” y, en efecto, TIENE OTROS DATOS.

Desgraciadamente, vivimos con una bola de convenencieros y arrastrados que circulan alrededor de los poderosos; incluso muchos conocemos a varios que viven tratando de minimizar el efecto de la realidad de algunos que no son o somos tan poderosos, haciéndonos cuentos o, en pocas palabras, poniendo filtro a la realidad que enfrentamos y eso, hace que TENGAN OTROS DATOS.

Con ello no quiero decir que justifique la ineficiencia y la falta de acción del gobierno actual, se ve que andan muy confundidos cerebralmente, pero sí que ya basta de “tapar el sol con un dedo” a quienes necesitan que les llegue la verdad sin filtros. DATOS hay por todos lados, seguro unos correctos y otros no tan precisos (como mis comentarios del sargazo), pero hay otros completamente equivocados y ¿cómo saberlo? Pues checando la fuente.

Señor presidente, es Usted mandatario de un país, que tiene una UNAM, un INEGI y varios centros serios de investigación con investigadores muy preparados por todo nuestro territorio. ¿No podría darse a la tarea de pedir que le den datos de fuentes confiables y ahorrarse el ridículo? Sigo pensando que tiene el peor trabajo del país, pero tanto insistió en lograrlo que ahora apechugue.

Las salidas fáciles, las frases tontas y la falta de seriedad nos están llevando a un estado de pesimismo y gran incertidumbre. Por favor (aquí con la parte ángel) demuestre ser un mexicano con orgullo y dignidad, y entonces si tendremos OTROS DATOS.

 

De Ángeles y Demonios

por Martha Olaiz

Martha G. Olaiz Fernández, inicia su carrera literaria a los...